Lucas Nogueira, jugador brasileño de Estudiantes, ha jurado recientemente la Constitución Española, obteniendo así la nacionalidad por residencia de nuestro país. Este hecho se enmarca dentro del Plan Intensivo de Nacionalización por Residencia puesto en marcha por el Ministerio de Justicia con el fin de agilizar las solicitudes acumuladas. El Plan Intensivo cuenta con la colaboración de los registradores de la Propiedad y Mercantiles, funcionarios dependientes del Ministerio de Justicia quienes, por encomienda del mismo, están tramitando los expedientes de nacionalización. En la foto, Lucas Nogueira, junto a  Alfonso Candau, decano-presidente del Colegio de Registradores; Juan Francisco García, presidente de Estudiantes; Belén Madrazo, directora del Servicio Colegial de Atención a los Usuarios; María José Pérez Martín, directora de Relaciones Institucionales del Colegio de Registradores; y José Asensio, director general de Estudiantes.lucas_institucional

Empezaste a jugar en tu ciudad natal, Río de Janeiro. Concretamente, en Club Central. ¿Eras muy joven?

Con catorce años empecé en el baloncesto. Jugué de todo, porque tenía el sueño de jugar al fútbol, como todos los brasileños. Fui probando varios deportes: no lo dejé por falta de calidad, pero sí por el tamaño. Mientras fui creciendo, la estatura no me permitió seguir.
Comencé en el baloncesto un poco tarde. En Brasil solo jugué un año y medio.

¿Cómo surge la idea de venir a jugar a España?

Un exentrenador de mi club brasileño estaba en un campus de verano. Me vio allí y empezó a dar informaciones al club. Comenzó a interesarse por mí y contactó con mis representantes. Ahí empezó todo.

¿Y lo de aterrizar en el Estudiantes?

También por mis representantes. Me dijeron que era un equipo que iba a trabajar mucho conmigo, porque los equipos con más presupuesto quieren jugadores  ya formados para la liga. El Estudiantes es un equipo con paciencia para trabajar con los jóvenes. Era mucho mejor venir aquí.

¿Cómo llegaste a España?

Al principio, con mi representante y mi padre. Luego mi contrato decía que podía tener a mi familia aquí unos meses. Ahora, por estar en ACB, tengo derecho a casa y viven conmigo aquí.

Llegas en el año 2009, como júnior. ¿Qué te hizo dar el paso para solicitar la nacionalización?

Yo creo que era importante e interesante para los dos lados, para el club y para mí. Yo creo que el club, por mis cualidades físicas y técnicas, ha visto que podría invertir en mí a largo plazo y por eso se mostró interesado en el proceso de nacionalización.

En enero juraste la Constitución. ¿Cómo has vivido la espera?

Fue duro, porque me acuerdo que fui a la policía acompañado de Rosalía, toda una institución en el club, y me dijeron que a lo mejor tenía que esperar tres años más. No tenía esperanzas de lograr el pasaporte. Al final se pudieron agilizar los trámites. Pero fue un proceso muy largo, desde hace cinco años que llegué.

Estás a punto de ser reconocido como cupo de formación local. Desde el punto de vista profesional, se te amplía el abanico de posibilidades.

La cosa va bien, pero ahora hay que esperar a la decisión de la Federación y del Consejo Superior de Deportes. El club dice que el proceso sigue su curso. Sería una oportunidad muy grande porque tanto aquí como en otro equipo, dejo de ocupar plaza de extracomunitario.

Los aficionados del Estudiantes en general, y la mítica Demencia en particular, te han acogido desde el primer día como uno de los suyos. ¿Te has sentido arropado en el club?

Desde el principio, en los cinco años que llevo aquí, la gente me ha tratado muy bien. Ha sido fundamental para que yo cogiera confianza. El inicio fue muy malo: sólo me acuerdo de llorar. No tengo buenos recuerdos de los comienzos. Estaba dejando mi país muy joven. La cultura, las comidas, los climas, mis padres, amigos… Fue todo muy difícil.

Hay ojeadores de la NBA que llevan tiempo siguiéndote. Los rumores apuntan a que vas a salir elegido en la primera ronda del draft. Tu futuro, prometedor y largo, ¿cómo lo ves?

Bueno, hace dos años también se comentó, pero finalmente no salió nada. Pero tengo que reconocer que antes no tenía la cabeza que tengo ahora, y hoy poseo algunas cualidades que he desarrollado aquí. Sigo creyendo que es muy pronto para dar el salto pero claro que me gustaría ser drafteado. Todavía no me veo jugando en la NBA, porque he de mejorar mucho.

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